FONDO ATERCIOPELADO
Utilizado en la CAJA ORGANIZADORA «AMA»


¡Qué propuesta tan elegante!
Ese juego de texturas, pasando de la profundidad del marrón al brillo sutil del cobre y la suavidad del crema, suena como el lienzo perfecto para un ramo de flores. La clave aquí es la transición: que el color no «choque», sino que se funda como una caricia y predomine el tono claro.
El objetivo es lograr un fondo «barrido», donde los colores se integren entre sí, preparando el escenario para nuestro motivo principal.
La medida de esta tabla es de 17 x 45 cm.

Tonos utilizados:
Cobre
Rosa piel
Crema
Marrón oscuro
Comenzaremos con una base de marrón oscuro. Aunque buscamos luminosidad, este tono profundo es el que permitirá que los colores claros «vibren» y tengan esa sensación de relieve aterciopelado.
Aplicaremos el cobre y los tonos piel de forma horizontal, siguiendo la veta de la madera. Usaremos el crema y el rosa piel en las zonas centrales para elevar el brillo y suavizar cualquier rastro de sombra pesada.
Utilizaremos pinceladas que dejen una textura visual que parezca seda o terciopelo.

¡Me encantaría leerlas! Cuéntenme aquí abajo cómo les fue con esta técnica de barrido o si hay algún tema nuevo que les gustaría que exploremos en la próxima clase.

«Dentro de ti hay una luz capaz de iluminar hasta el lienzo más oscuro; solo necesitas confiar en el trazo de tu propia alma.»

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